
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca dejó en firme el fallo emitido por la Superintendencia de Industria y Comercio en contra del presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún; el presidente de la Difútbol, Álvaro González Álzate, y el secretario general de la FCF, Andrés Tamayo, por las irregularidades en la entrega del contrato para la venta de boletas en los partidos de la selección Colombia de mayores en las eliminatorias al mundial de Rusia 2018.
Se determinó que estas personas participaron y tienen responsabilidad directa en la adjudicación del contrato a la empresa Ticket Shop.
Además señalaron que los dirigentes “participaron y colaboraron activamente en el favorecimiento del contrato adjudicado a Ticket Shop”. Por otra parte se menciona que estos “nunca ejercieron control o réplica sobre la situación que giró en torno a la reventa masivas de boletas que, como se explicó, era de pleno conocimiento de los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol”.