
El presidente Gustavo Petro publicó el pasado martes 2 de marzo un comunicado donde pide al fiscal general que se adelante una investigación contra su hermano Juan Fernando Petro Urrego y su hijo Nicolás Petro Burgos debido a las afirmaciones sobre que estos, en nombre del Gobierno, cobrarían dinero a criminales para poder unirse a la ‘paz total’.
El mandatario aclaró que la única persona que cuenta con el aval del Gobierno para tener comunicación directa con los grupos al margen de la ley en razón de la búsqueda de la paz es el alto comisionado para la paz, Danilo Rueda. Además, insistió en que los criminales no recibirán ningún beneficio a cambio de sobornos. «Nos encontramos en la construcción de los mecanismos legales para que estas agrupaciones al margen de la ley se acojan a la justicia», mencionó.
«Mi compromiso con Colombia y con las colombianas y colombianos es lograr la paz y quien quiera interferir en ese propósito, o sacar provecho personal de este, no tiene cabida en el Gobierno, incluso si son miembros de mi familia. Confío en que mi hermano y mi hijo puedan demostrar su inocencia pero respetaré las conclusiones a las que llegue la justicia», afirmó el presidente Petro.
